Ana Laura Lara y Miguel Equihua Zamora

En Marzo del 2013, la Sociedad Científica Mexicana de Ecología (SCME) tuvo su Congreso Nacional en Villahermosa, Tabasco. Con una temperatura ambiente de alrededor de 40°C y una igualmente cálida y entusiasta participación de investigadores y estudiantes. La SCME tiene actualmente su casa en las instalaciones de la Academia Mexicana de Ciencias en la Ciudad de México, pero su Consejo Directivo 05inauguracionpuede ubicarse en cualquier parte de la República Mexicana. Los socios fundadores fueron 186 personas y actualmente cuenta ya con más de 1,000 que provienen de aproximadamente 91 instituciones de todos los estados del país y de otras partes del mundo como Australia, Brasil, Canadá, Costa Rica, España, Estados Unidos de Norteamérica, Francia, Países Bajos y Venezuela.

     La SCME busca reunir a los ecólogos mexicanos involucrados en actividades relacionadas con la generación de conocimiento. Como tal, se propone promover la investigación de la ciencia de la ecología en todas sus disciplinas, fortalecer la comunicación entre los ecólogos y con el resto de la sociedad así como promover  la difusión del conocimiento científico. Como parte de estos propósitos a la SCME le interesa también fomentar una comunicación amplia y responsable con las autoridades estatales y federales mexicanas involucradas en los amplios temas del cuidado ambiental y la conservación de la biodiversidad de México.

     Entre las actividades que realiza la Sociedad destaca la de organizar reuniones científicas sobre temas relacionados con el quehacer en ecología. En los ocho años de vida de la Sociedad se ha realizado el “Congreso Mexicano de Ecología” en las siguientes ciudades: Morelia, Michoacán, 2006; Mérida, Yucatán, 2008; Boca del Río, Veracruz, 2011 y ahora el de Villahermosa.

     La sede fue la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT). Se realizó del 18 al 22 de marzo. Los eventos y reuniones del 05trabajoCongreso se llevaron a cabo en la Zona Cultural de la UJAT. El Congreso recibió 1,072 resúmenes de trabajos que se organizaron para su discusión en 28 ejes temáticos. Se organizaron 23 simposios con 150 presentaciones, se realizaron 485 presentaciones orales y se expusieron 437 carteles. 

     El tema del magno evento fue Conocimiento ecológico para la toma de decisiones pues los organizadores encontraron oportuno invitar a la comunidad ecológica mexicana a reflexionar sobre la urgencia de encontrar maneras de hacer que el conocimiento científico sea utilizado para identificar opciones que nos pueden conducir a un desarrollo ambientalmente sustentable. Aunque este fue el tema principal, desde luego también se discutieron otros contenidos de interés para los ecólogos. Una muestra de la temática que se discutió la ilustran las seis conferencias magistrales que se impartieron durante el Congreso, las que abordaron los siguientes asuntos:

  • El efecto del contexto ambiental en el devenir de las interacciones bióticas en el paisaje  natural y antrópico, 05carteles
    impartida por el Dr. Rodolfo Dirzo de la Universidad de Standford, Center for Latin American Studies.
  • Cómo pueden los ecólogos desarrollar el conocimiento apropiado para la toma de decisiones, impartido por la Dra. Virginia Dale del Oak Ridge National Laboratory.
  • La implacable evolución y coevolución, por el Dr. John N. Thompson de la University of California / Santa Cruz.
  • A partir de la proporción de sexos en los cromosomas sexuales: perspectivas ecológicas y genéticas en fresa dioicas, dictada por Tia-Lynn Ashman de la University of Pisttsburg, Department of Biological Sciences.
  • Ecología y gobierno, o ¿puede la ciencia incidir en las decisiones del desarrollo, impartida por el Dr. Exequiel Ezcurra de la University of California – Riverside, Department of Botay and Plant Sciences.
  • Servicios Ambientales y sustentabilidad para el bienestar humano, presentada por el Dr. Robert Costanza de la Australian National University, Crawfird School of Public Policy. 

     Todas ellas contaron con una amplia audiencia y resultaron muy inspiradoras para el quehacer ecológico. Sirvieron también para discutir los temas que están actualmente en la frontera del conocimiento en la investigación mundial y que resultan de interés para los científicos mexicanos.

05cafe     Con el propósito de motivar la investigación en ecología y fomentar la participación activa de los estudiantes, la SCME convocó al concurso en el que se distinguieron, las mejores tesis, así como los mejores carteles y presentaciones orales preparados por estudiantes de Licenciatura, Maestría y Doctorado.  Se premiaron 27 de estos trabajos que abarcaron muy diversos temas desde, por ejemplo, la Biología reproductiva de la planta de algodón Gossypium hirsutum en poblaciones silvestres (Diana Paola Peña González, de la UNAM) hasta el Conocimiento y grado de protección de la biodiversidad de reptiles en Michoacán (Bisbrian Alheli Nava González, de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo).

     Fue muy interesante constatar que con cada congreso se amplían las líneas temáticas del conocimiento ecológico que los estudiosos proponen para discutir en estos eventos.  Tal es el caso de los simposios donde se abordaron tópicos como el de los anfibios en México, manejo de sistemas socio-ecológicos, impacto ambiental en carreteras, ecología de las enfermedades en vida silvestre, las estrategias que pueden adoptarse para hacer realidad la sustentabilidad, Interacciones tierra-océano-atmósfera del ciclo del carbono, cícadas (estudios poblacionales y desafíos de conservación) o ecología de los cocodrilos entre otros temas.

     Por otra parte, la Sociedad Mexicana de Ecología por primera vez en su historia otorgó la “Medalla al Mérito Ecológico” en 05medallareconocimiento a la labor en el impulso al desarrollo de la ecología en México. Los homenajeados con este reconocimiento fueron: Dr. Arturo Gómez Pompa, Dr. Gonzalo Halffter Salas y Dr. José Sarukhán Kermez. Los tres constituyen las fuertes raíces sobre las que crece actualmente el árbol del conocimiento de la ecología, concepto que se imprimió en la  Medalla al Mérito Ecológico diseñada por los creativos Per Anderson y Arturo Piña. Esta emblemática pieza tiene en una de sus caras una ceiba, árbol sagrado en las culturas prehispánicas de Mesoamérica. Entre muchas razones para reconocer a estos tres eminentes ecólogos, resalta el que cada uno de ellos ha sido fundador de instituciones académicas que realizan investigación científica para el avance del conocimiento y la conservación de la diversidad biológica de México. 

     Con todo esto resultó muy grato asistir al ampliamente concurrido IV Congreso en el que socios y no socios por igual, lo mismo que estudiantes e invitados. Tuvimos la oportunidad de celebrar a los tres pilares de la ecología en México y ser testigos del crecimiento, consolidación y efervescencia actual de la ecología nacional.