Luis E. Eguiarte FrunsClementina Equihua Z. y César Domínguez Pérez-Tejada

Durante muchos años, la ecología científica y el ecologismo han seguido caminos separados. Nosotros mismos hemos escrito artículos y dictado conferencias con títulos como “La ecología de los ecólogos”, donde describimos nuestra investigación científica (analizar las interacciones entre los organismos y el ambiente que determinan los patrones y las causas de la distribución y abundancia de los organismos) y lo contrastamos con las preocupaciones ambientales de los ciudadanos: la contaminación, la deforestación, la pérdida de especies emblemáticas como la mariposa monarca y las ballenas, el agujero de la capa de ozono, el calentamiento global. Sin embargo, cada vez queda más claro que si bien en un principio el Instituto de Ecología debía consolidar su posición como líder de la investigación ecológica básica, ahora que hemos avanzado en alcanzar esa meta, debemos también avanzar en cerrar esta “brecha verde” y desarrollar investigación que resuelva los problemas ambientales de nuestro país. Eso sí, manteniendo siempre los estándares de calidad y objetividad científica en los que se basó la fundación de nuestro Instituto.

     Con estas ideas en mente, el Instituto ha avanzado en la construcción y desarrollo del Laboratorio Nacional de Ciencias de la Sostenibilidad, que será inaugurado a mediados de éste 2013. En dicho laboratorio se utilizará el enfoque descrito arriba: usar la teoría y métodos ecológicos para la solución de los complejos problemas ambientales que nos aquejan. Al mismo tiempo, en el Instituto ya se desarrolla investigación para enfrentar – entre otros problemas-- el complicado problema del Cambio Global. En este número de Oikos= presentamos algunos ejemplos de la amplia investigación que se realiza al respecto. Así, el Dr. Julio Campo describe cómo se descubrió el calentamiento global y cómo se relaciona con la investigación que realiza su laboratorio. El Dr. Víctor Barradas describe sus estudios sobre el incremento de temperatura que experimentan las ciudades, efecto conocido como “islas de calor”, así como sus ideas para minimizar este calentamiento local. Los doctores Alejandro Córdoba y Rosa Ana Sánchez Guillen hablan sobre el aumento en la hibridación entre especies de libélulas que resulta del cambio climático. Este fenómeno podría cambiar los caminos evolutivos de muchas de ellas y quizá de muchas otras especies de animales ectotermos.

     Dos de los investigadores más jóvenes de nuestro Instituto, los doctores Juan Pablo Jaramillo y Ana Escalante describen sus investigaciones recientes. Por un lado, el Dr. Jaramillo y su coautora I. Gamache, utilizan una metáfora basada en la zaga del Señor de los Anillos de Tolkien, en particular a los misteriosos Ents -gigantes mitad árboles mitad hombres que participan de manera crítica en la destrucción de Isengard- para analizar el efecto del cambio global en los fenómenos de adaptación y migración, así como la importancia de los estudios genómicos en coníferas. Por otra parte la Dra. Escalante y sus coautoras, las biólogas Lakshmi Charlí y María José Solares, describen el papel de la sostenibilidad para enfrentar el cambio global, uno de los temas que con toda seguridad se abordarán en el nuevo Laboratorio Nacional comentado arriba. Por último se incluye en éste primer número del 2013 una reseña de un interesante libro que nos permitirá entender mejor el cambio climático, sus causas y posibles soluciones.