Ignacio J. March Mifsut

Margulis, L.y D. Sagan. 1996. ¿Qué es la vida? Tusquets Editores. Colección Metatemas. Barcelona, España. ISBN: 978-84-7223-799-5.

Una gran obra de grandes autores

05portadaHace ya casi dos años, en una de las frecuentes visitas que hago a las librerías me encontré un libro que en su portada mostraba con grandes letras un título siempre intrigante: ¿Qué es la vida?; al revisar su autoría supe inmediatamente que debía leerlo cuanto antes: Lynn Margulis y Dorion Sagan. Lynn Margulis (1938-2011) fue una extraordinaria bióloga de la que me declaro un ferviente admirador desde que estudiaba la carrera de biología, pues impulsó una de las teorías más audaces en el campo de la ciencia: la endosimbiosis, pese a que se ha propuesto que la teoría de la endosimbiosis primero la concibió A.F.W. Schimper en 1883 y después la desarrolló en detalle el ruso K. Mereshkowski en 1905. Dorion Sagan es el hijo que resultó de su matrimonio con el brillante científico y divulgador de la ciencia, Carl Sagan (1934-1996),quien en la serie de televisión Cosmos nos enseñó una nueva perspectiva de cómo percibir el universo en términos de materia y energía, y fue autor de diversas teorías e ideas sobre la vida en la Tierra. Uno de mis libros favoritos de Carl Sagan ha sido Los dragones del Edén, con el que ganó el premio Pulitzer en 1978. Entre otras cosas, este libro plantea el famoso “calendario cósmico”, una ingeniosa forma de ayudar a entender que la aparición del ser humano y el desarrollo de lo que llamamos humanidad han ocurrido apenas en el último instante de la longeva existencia del Universo. Como era casi de esperarse, Dorion Sagan es también un brillante divulgador de la ciencia y ha escrito numerosas obras, muchas de ellas directamente relacionadas con los temas de enfoque de sus padres.

     ¿Qué es la vida? es seguramente una de las preguntas fundamentales que una persona se puede hacer, pero al mismo tiempo parece tan obvia que quizás muchos jamás se la hayan hecho. ¿Cómo explicar y comprender algo tan complejo como el fenómeno que hemos nombrado utilizando simplemente cuatro letras: “vida”?

     ¿Qué es la vida? es una obra apasionante que provoca la reflexión profunda sobre la existencia misma. Las ilustraciones y fotografías que acompañan al texto son excepcionales y de enorme ayuda para entender ideas y conceptos. Es un libro para lectores interesados en los campos del conocimiento científico, la filosofía, la metafísica, y fundamentalmente, de la biología. Para los biólogos y biólogas, sobre todo para aquéllos que no hemos podido estar al tanto de los recientes hallazgos científicos sobre los aspectos más fundamentales de la vida, es una lectura indispensable. En general tiene un lenguaje accesible para cualquier persona con una cultura amplia, aunque algunas partes son un poco más complicadas porque involucran conceptos complejos.

     El libro prácticamente es el “guión” de una película que relata los 4,500 millones de años de la vida en nuestro planeta: describe escenarios y actores de los principales eventos de la evolución biológica y explica su reconstrucción, utilizando las evidencias que ofrecen diversos descubrimientos y hallazgos en el registro fósil, así como también la fisiología celular, la genómica, la adaptación evolutiva de las especies y la propia diversidad biológica.El “guión” de esta fascinante “película” inicia describiendo conceptos fundamentales de lo que es la vida y también de lo que es la muerte. Menciona por ejemplo que la autopoiesis o autopoyesis es la capacidad de un organismo de mantenerse a sí mismo, lo que caracteriza a la vida. La biosfera entera es autopoyética puesto que se mantiene así misma.Cada uno de nosotros experimentamos la autopoyesis, ya que según Margulis y Sagan, cada año el 98 % de los átomos que constituyen nuestro cuerpo son reemplazados; nuestro organismo está continuamente reparándose por medio de substituir células que mueren con células vivas. De esta manera, las células del hígado completo se renuevan cada dos meses y toda nuestra piel cada seis semanas.

La importancia primordial de las bacterias

06reinosEn el libro se describen las formas de vida desde los primeros tiempos, incluyendo las extraordinarias capacidades y funciones de las bacterias, el fenómeno de la endosimbiosis y el surgimiento de los cinco reinos biológicos que existen en el planeta.

     Se plantea que la vida se expresa como una verdadera fuerza geológica que transforma al propio planeta a través de la acción masiva de las bacterias.Las bacterias son los organismos más antiguos, ya sea como organismos independientes o formando parte de células mayores, y son las formas de vida más abundantes, siendo las principales impulsoras de la ecología del planeta. Recordemos que gracias a las bacterias fotosintéticas, el planeta adquirió una atmósfera rica en oxígeno que lo hizo habitable para los organismos aeróbicos; las bacterias son los únicos organismos que no dependen de ningún otro para vivir.

La asociación entre organismos sencillos y complejos

     En el libro ¿Qué es la vida? se identifica a la simbiosis como una poderosa fuerza de la evolución, y por supuesto se detalla cómo pudo haber ocurrido la endosimbiosis, proceso en el que bacterias establecieron una alianza permanente con células que primero las ingirieron, pero que eventualmente sobrevivieron y encontraron dentro de las células un ambiente más estable, protección y alimento. La endosimbiosis (o simbiogénesis) puede ser entendida como una asociación en la cual un microorganismo, como por ejemplo una bacteria, habita en el interior de la célula de un organismo superior, relación que evoluciona con el tiempo hasta que el microorganismo realiza funciones metabólicas indispensables para la célula y prácticamente se convierte en un organelo celular. Margulis planteó que fue de esta forma como las células de plantas y animales desarrollaron cloroplastos y mitocondrias respectivamente; estos dos tipos de organelos tienen su propio genoma y se pueden multiplicar de manera independiente de la célula. Mitocondrias y cloroplastos son las fábricas de energía para animales y plantas, y por ello indispensables para la sobrevivencia de cada una de sus células.

     En la biosfera todo está relacionado, compartimos un mismo pasado y un mismo destino. A través del libro, el lector va transitando a lo largo de un relato sobre cómo la vida se fue diversificando en organismos con arquitecturas diferentes y funciones complementarias. Se explican algunos indicios del parentesco biológico que existe entre las distintas formas de vida en la Tierra; por ejemplo, los espermatozoides de los animales, las células reproductivas flageladas de algas y plantas, los flagelos de las bacterias, los cilios del paramecio y las finas pestañas vibrátiles del pulmón humano son todos organelos (undulipodios) que comparten una fórmula constante de 9x2+2 en la disposición de sus microtúbulos.

El surgimiento de los animales y plantas

Otros temas de la obra son el origen de la pluricelularidad a través de la transformación de colonias de seres unicelulares en organismos mayores pluricelulares, la “muerte programada” (indispensable en la autopoyesis), la evolución del sexo y la reproducción, el canibalismo y la fecundación.Se repasa el surgimiento y evolución de los animales como seres heterótrofos(que obtienen su alimento de otros), la aparición de los cordados, las conchas y los esqueletos, y también de los ojos –quizás a partir de bacterias simbiontes fotosensibles– así como la exuberancia de las formas animales por evolución. Es interesante la óptica de los autores en considerar a los animales como “mensajeros” de la biosfera,que han ido distribuyendo recursos importantes a distintos rincones del planeta, por ejemplo dispersando el fósforo y el calcio, las semillas de las plantas, etc., facilitando con ello la colonización de la vida en los lugares más recónditos de la Tierra. Subrayan que los animales en su conjunto le dan la capacidad de “movimiento y percepción” a la biosfera.

     Las plantas fotosintéticas hacen posible el milagro de la transmutación de la luz del sol en materia orgánica, “tiñendo de verde la superficie del planeta”. El libro presenta datos y ejemplos sorprendentes de plantas.Por ejemplo, una sequoia gigante puede pesar hasta 2,000 toneladas (el equivalente a 25,000 personas adultas), y otro dato impresionante es que un clon de álamo temblón (Populus tremuloides) de las montañas Wasatch en Utah, EUA, es prácticamente un mismo individuo que tiene más de 47,000 troncos interconectados por las mismas raíces, ocupa cerca de 42 hectáreas y podría pesar en total unas 6,000 toneladas.

     La aparición de la “magia” de la fotosíntesis, en la que la energía se transforma en materia orgánica pudo haber comenzado hace 1,200 millones de años. Este maravilloso fenómeno biológico, permite que la energía y la materia se transfiera a través de todos los miembros de los diversos reinos biológicos en la biosfera; de esta manera, la biosfera funciona como una maquinaria viva que es reabastecida por la continua conversión de la energía solar en vida.

     Además se menciona a una de las grandes “invenciones” de las plantas superiores: las semillas, que es tan crucial como la aparición de los huevos impermeables de los reptiles.También se da una perspectiva novedosa en cómo las plantas han aprovechado a los animales: “Sin músculos ni cerebro, las plantas han conseguido tomar ventaja de la movilidad y percepción de los animales que polinizan sus flores y dispersan sus semillas”. Es interesante la reflexión que hacen los autores sobre las flores, las cuales acompañan al ser humano en todo su ciclo, desde la sala de maternidad hasta la tumba.

El extraño mundo de los hongos

El fantástico y extraño mundo de los hongos es revisado en detalle. Son seres que pueden vivir en la más absoluta oscuridad, y que de manera inversa a los animales, digieren su alimento fuera de su cuerpo. Los hongos son algo así como organismos intermedios, tienen algunas características similares a las plantas pero también a los animales. Su importancia es fundamental: gracias a los hongos es posible el reciclamiento de miles de millones de metros cúbicos de madera muerta cada año entre muchas otras funciones. Los hongos son muy importantes por sus funciones en la biosfera. Por ejemplo, el 95 % de todas las plantas establecen simbiosis con hongos, y sólo ellos pueden generar el fósforo que requieren plantas y animales, a pesar de que no pueden producir su alimento. Es interesante pensar que hace más de 400 millones de años los hongos lograron reciclar residuos con la mayor eficiencia, mientras que nuestra civilización apenas comienza a hacerlo.

     Los hongos han coevolucionado con los animales y en el libro se describen muchas interacciones realmente interesantes; por ejemplo hay hongos que engañan a polinizadores mimetizando flores de plantas y otros son cultivados por hormigas para producir alimento. Los hongos, hoy por hoy, son fundamentales para la humanidad en relación con la alimentación, medicina e incluso en muchas tradiciones religiosas y culturales.

     Por otra parte existen más de 25,000 clases distintas de líquenes, que son una alianza exitosa entre dos reinos biológicos: los hongos por un lado, y las algas y cianobacterias por el otro; de esta forma los líquenes son organismos de distintos reinos que viven en lo que se conoce como ectosimbiosis, es decir, un simbionte que vive sobre la superficie de su hospedero.

El complejo fenómeno de la vida a nivel de la biosfera

     La vida ha permitido la agregación de entidades separadas para generar nuevos seres orgánicos, por lo que no se detuvo en las células complejas y los seres pluricelulares, sino que ha continuado forjando sociedades y comunidades para formar la biosfera misma:“Los miembros de más de 30 millones de especies de plantas y animales que puede haber simultáneamente en el planeta, interactúan en la biosfera y modifican constantemente al planeta entero”.

     Las propuestas de Margulis y Sagan con respecto al funcionamiento integral de los seres que cohabitan la biosfera nos lleva a recordar el concepto de Gaia, la encarnación espiritual de la Tierra, la Diosa de la Tierra, la Madre Tierra según la mitología griega; planteado por James Lovelock en 1979, este es un concepto que aún resulta controversial y que trastoca los fundamentos de la metafísica. Para Lovelock, Gaia es una compleja entidad conformada por la biosfera íntegra, que puede auto-regularse para asegurar las capacidades del planeta para sostener la vida, controlando ciclos químicos y físicos del ambiente. Por su parte, Matyssek y Lüttge en 2013 propusieron que Gaia puede considerarse como un super-organismo holobionte de escala planetaria. Un holobionte es un organismo (planta o animal) que hospeda a diversos micro-organismos que interactúan entre si y contribuyendo al sustento de todos los seres asociados. Se ha propuesto que la totalidad de los genes del holobionte (los genes del organismo hospedero con toda su comunidad de micro-organismos asociada), el hologenoma, es la verdadera unidad sobre la cual actúa la selección natural en la evolución.

Vida, biosfera y seres humanos

Un humano es también una asociación de seres, un holobionte. En nuestro organismo, dentro y encima de nuestro cuerpo, viven millones de bacterias, levaduras, ácaros, hongos y otros organismos, sin contar los organelos celulares que alguna vez fueron endosimbiontes (mitocondrias, undulipodios, bacterias fotosensibles). En el sistema digestivo de cada persona existe un kilogramo de bacterias de varios cientos de especies, dando una cantidad de 10 a 100 bacterias por cada célula humana en nuestro cuerpo.

     De acuerdo con Margulis y Sagan, nuestro pasado está en nosotros mismos: “más del 98 % de nuestros genes los compartimos con los chimpancés, nuestro sudor es una reminiscencia del agua de mar y ansiamos el azúcar que suministró energía a nuestros ancestros bacterianos hace 3,000 millones de años”. “El ser humano no puede elevarse por arriba de la naturaleza porque esta se trasciende a sí misma”.

     Estos autores reflexionan sobre cómo los humanos estamos congregándonos en enormes ciudades electrificadas y es evidente que hemos ido transformando la vida en la Tierra a escala planetaria. Se dice que la civilización basada en la tecnología actualmente va convirtiendo a cada persona en el análogo a una célula que se interconecta con un ente equivalente a una super humanidad, compuesta no sólo por gente, sino también por redes y sistemas globales de transportación y comunicación.Los autores recuerdan al ruso Vladimir Vernadsky (1863-145), quien planteó a la noosfera como el estrato de la biosfera constituida por todos los seres dotados de inteligencia. De acuerdo con Margulis y Sagan, el Homo sapiens podría divergir más rápidamente en otra especie a causa de la tecnología y la cultura, más que por la selección natural. En este sentido, en el libro se cita un aforismo de Stephen Jay Gould (1941-2002), el gran divulgador de la ciencia: “Mientras los humanos pueden evolucionar rápidamente a través de la ´selección cultural´, todas las otras formas de vida en la Tierra están encadenadas al antiguo y lento mecanismo de la selección natural”.

     Pero este gran ente, con más de siete mil millones de “células”, la super humanidad, es también un gigantesco consumidor de alimentos, carbón, petróleo, agua, metales y silicio, y por ello el riesgo de un desastre ecológico global ha aumentado. La “sociedad super humana” no es independiente. El destino de los seres humanos está unido al de otras especies y somos parte de la fisiología global; como dicen los autores “cada respiración nos conecta con el resto de la biosfera”; “los humanos no podemos pretender dominar a la naturaleza, sino que estamos profundamente inmersos en ella”. Con o sin nosotros, la vida continuará adelante por algunos miles de millones de años más.

     En ¿Qué es la vida? se plantea que quizás con la tecnología en el futuro se podría transportar la vida a otros planetas; “las naves espaciales podrían transportar ecosistemas reciclantes que podrían proveer el sustento a los viajeros interplanetarios”.

Algunas reflexiones

Después de leer este libro, es difícil ver al mundo y a la vida como antes. Los seres vivos se perciben de una forma diferente al considerar la larga historia de evolución que la vida ha tenido y el libro los recapitula utilizando conceptos y ejemplos a manera de indicios, o incluso evidencias. Cuando salgo a la calle y me cruzo en el camino con los transeúntes, les veo a los ojos y me pregunto ¿será que esta persona sabe y valora lo que su propia vida significa en términos evolutivos? ¿sabrá que su cuerpo está construido “con las trazas de la biosfera más antiguas del planeta”? ¿habrá reflexionado sobre la hipótesis de que sus células pudieron surgir por increíbles procesos de endosimbiosis ocurridos en tiempos ancestrales? ¿tendrá conocimiento del recorrido evolutivo que se requirió para la aparición del ser humano? ¿se concibe como un holobionte y no como un organismo individual e independiente?Probablemente un porcentaje muy pequeño de las personas con las que uno se encuentra en la vida diaria se han hecho estas preguntas incluso con palabras más sencillas.

     ¿Cómo convencer a una persona común y corriente de que somos el equivalente a “células” de un ser global que podemos llamarle Gaia o con cualquier otro nombre? Muchos se ofenderían al sentirse “rebajados” a una simple célula de un super-organismo; pero ser parte de Gaia y de la vida en este planeta no debiera restarle a nadie dignidad ni mucho menos.

     En el organismo humano, en nuestras propias células, tejidos y órganos está escrita la larga travesía de la materia orgánica que ha evolucionado desde los organismos microscópicos y primitivos que nos dieron origen, hasta el mamífero pensante que conforma sociedades globalizadas y que tiene capacidades creativas y destructivas impresionantes.

     Cualquier definición del concepto de vida siempre se quedará corta. Aunque pudiera pensarse que la ciencia ha logrado develar todos los secretos del fenómeno de la vida, la verdad es que aún son muchos los enigmas por resolver para comprender los fundamentos más esenciales de la vida. Siempre habrá mucho que descubrir sobre la vida y su evolución.

     ¿Qué es la vida? es una poesía a la vida más allá de nuestras ciencias y creencias, y es un libro que cualquier persona que se admire por el fenómeno de la vida debe leer y disfrutar.

Para saber más

  • Margulis, L., 1971. Symbiosis and Evolution. Scientific American. 225: 48-57.
  • Matyssek, R. y U. Lüttge. 2013. Gaia: The Planet Holobiont. Nova Acta Leopoldina NF 114, N. 391: 325-344.
  • Sagan, C.. 1977. Los dragones del Edén: Especulaciones sobre la evolución de la inteligencia humana. Grijalvo. Barcelona, España.
  • Lovelock, J., 1979. A new look at lifeon Earth. Oxford UniversityPress.
  • Guerrero, R. L. Margulis y M. Berlanga, 2013. Symbiogenesis: the holobiont as a unit of evolution. International Microbiology 16: 133-143.