Manuel Maass, Angelina Martínez Yrízar y Víctor Jaramillo

Celebrar los 40 años del regreso del Dr. José Sarukhán a México, después de haber obtenido su doctorado en la Universidad de Bangor, Gales, Reino Unido, brinda una excelente oportunidad para hablar sobre el papel que ha tenido en la vida académica, universitaria y política del país.

     El Dr. Sarukhán es conocido en el medio académico por sus importantes contribuciones a la ecología de poblaciones de plantas. En el medio universitario se le reconoce ampliamente por su destacada gestión por más de 20 años en la UNAM, inicialmente como director del Instituto de Biología, posteriormente como coordinador de la Investigación Científica y finalmente como rector. A nivel nacional, Sarukhán ha destacado como fundador e incansable promotor de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO).

     En este contexto de festejo y reflexión, quisiéramos enfocar nuestro análisis a un aspecto menos conocido del Dr. Sarukhán, relacionado con su visión ecosistémica, es decir considerando al ecosistema como un todo, la cual fue incluyendo en sus líneas de investigación conforme fue participando en los grandes proyectos internacionales de corte ambiental.

Historia del enfoque ecosistémico

La incorporación del enfoque de sistemas en biología se remonta a la aparición de la "teoría general de sistemas" propuesta por Ludwig von Bertalanffy a principios del siglo XX. En los años 30, Arthur Tansley definió al ecosistema como la unidad de estudio de la naturaleza, y en los 60, Eugene Odum y Ramón Margalef formalizaban el cuerpo teórico de la ecología de ecosistemas.

     Con el enfoque ecosistémico, la ecología como disciplina científica, incorporó un carácter holista y colectivo de la investigación. Así, hoy en día el enfoque ecosistémico ha adquirido un papel central, y de algún modo protagónico, como herramienta conceptual y metodológica para entender, utilizar, conservar y restaurar los sistemas naturales, y para investigar y proponer soluciones a la problemática ambiental global.

Investigación en Chamela

04Grupo-CuencasUna de la primeras incursiones del Dr. Sarukhán en este enfoque ecosistémico fue su interés por participar en el Programa Biológico Internacional (IBP, por las siglas en inglés de International Biological Program), a comienzos de los años 70. El IBP tenía como meta estudiar a los grandes biomas del mundo, y en aquel entonces la recién creada Estación de Biología de Chamela (EBCh), UNAM, en la costa de Jalisco, abría la oportunidad para estudiar a las selvas bajas caducifolias. El Dr. Sarukhán y sus alumnos nos enfocamos en estudiar los aspectos de productividad primaria y ciclo de nutrientes de este importante ecosistema, ampliamente distribuido en las zonas tropicales de todo el planeta, pero muy poco estudiado en aquel entonces.

     La novedosa incursión del Dr. Sarukhán y su grupo de investigación en temas ecosistémicos enfocados en estas selvas marcadamente deciduas, despertó interés internacional, particularmente por parte de un grupo de investigadores de la Universidad de Georgia en Athens, EUA, abocados a la investigación ecológica de largo plazo. Ello detonó, a principios de los años 80, la conformación del Proyecto Cuencas, así denominado por enfocarse en usar pequeñas cuencas hidrográficas como unidades experimentales. Este proyecto fue el primero en México en su tipo para estudiar la dinámica del agua, la energía y los elementos minerales del ecosistema.

     Algunos de nuestros resultados del Proyecto Cuencas a largo plazo han mostrado, por ejemplo, el papel preponderante que tiene el agua como un elemento que controla la dinámica estructural (es decir ¿qué plantas se establecen en una cuenca?) y funcional (por ejemplo ¿cuándo producen hojas las plantas?) de estos bosques tropicales secos. Además, hemos podido evaluar la capacidad del ecosistema para lidiar con la gran variación anual de lluvias en la zona y el bajo contenido de fósforo en sus suelos. De igual forma, el estudio ha identificado y descrito la enorme variedad e importancia de los servicios ecosistémicos que estos bosques ofrecen a los habitantes de la región, contribuyendo así a que exista interés en conservarlos y brindar elementos para su manejo sustentable. Este proyecto se ha mantenido sin interrupción desde entonces, y hoy es uno de los proyectos de la red LTER (por las siglas en inglés de Long Term Ecological Research) más longevos en las zonas tropicales del mundo.

     El carácter ecosistémico y de largo plazo del proyecto cuencas, ha permitido al grupo de Chamela participar activamente en grandes esfuerzos internacionales, como el Programa Internacional Geosfera y Biosfera (IGBP por las siglas en inglés de International Geosphere and Biosphere Programme). El programa IGBP se enfoca en investigar el cambio global en nuestro planeta con un marco conceptual ecosistémico y del cual el Dr. Sarukhán fue miembro del comité científico.04Chamela

El Laboratorio de Ecología de Ecosistemas

La vena ecosistémica del Dr. Sarukhán mantuvo y nutrió dentro de la UNAM (inicialmente en el Instituto de Biología de la UNAM y posteriormente en el Centro e Instituto de Ecología de la UNAM), a un Laboratorio de Ecología de Ecosistemas. Desde sus orígenes los miembros de dicho laboratorio participamos en el primer programa de doctorado en ecología en México e impartimos los cursos con enfoque ecosistémico. Así mismo, el grupo estimuló, junto con otros miembros del instituto interesados en una visión más aplicada de la ecología, la conformación del Centro de Investigaciones en Ecosistemas (CIEco).

     El proceso siempre fue acompañado y apoyado por el Dr. Sarukhán, quien en 1996, durante su gestión como rector y promotor de la descentralización de la UNAM, inauguró las primeras instalaciones del campus de la UNAM en Morelia, con un edificio que posteriormente sería la sede del CIEco.

Colaboración internacional: la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio y la Red Mexicana de Investigación a Largo Plazo

El interés por desarrollar investigación en ecología comprometida con ayudar a resolver los grandes problemas ambientales no sólo se daba en México, sino se constituía como una tarea prioritaria a nivel internacional. Es por ello que en los años 90 surgió una iniciativa mundial por entender el papel que juegan los servicios ecosistémicos en los procesos de desarrollo económico y social, conocido como la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio o MA (por las siglas en inglés de Millennium Assessment)

     Los resultados del MA mostraron la urgencia de atender el deterioro de los ecosistemas naturales, así como la imperante necesidad del trabajo colectivo, por lo que detonó, a nivel mundial, la organización de redes de investigación ecológica para lograrlo. Consciente de esta necesidad, el Dr. Sarukhán apoyó en 2004 la creación de la Red Mexicana de Investigación Ecológica a Largo Plazo, y participó como miembro de su Comisión Evaluadora. La Red Mex-LTER (como se conoce internacionalmente) hoy está conformada por 11 grupos académicos y congrega a más de 150 investigadores de una veintena de instituciones académicas del país. A su vez, la Mex-LTER forma parte de la red internacional (ILTER), que aglutina a más de 600 grupos repartidos en 38 países.

     El Dr. Sarukhán no sólo participó como parte del comité directivo del MA, sino que además, incorporó el enfoque de servicios ecosistémicos en el 2º Estudio de País, que fue realizado bajo la coordinación de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), y en él participamos más de 600 investigadores mexicanos. Las principales ideas y reflexiones derivadas de este estudio se encuentran en el documento titulado Capital Natural de México.

Ciencias para la sostenibilidad y perspectivas de los estudios ecosistémicos

La breve historia que esbozamos en párrafos anteriores, ilustra el legado ecosistémico que nos ha dejado el Dr. Sarukhán a lo largo de cuatro décadas. Pero además, muestra su visión vanguardista y enorme capacidad para adaptarse a las transformaciones de la ciencia en general y de la ecología en particular.

04Hojarasca     En una sola generación hemos visto cómo ha cambiado la investigación científica para ir abriendo el paso a un enfoque más sistémico y funcional. De ser una actividad predominantemente inducida por la curiosidad, ahora también se practica una ciencia más aplicada y comprometida con la sociedad. De tener un carácter fuertemente disciplinario, ha ido adquiriendo uno de corte más multi- e interdisciplinario; y de poseer un perfil académico individualista, ha comenzado a tener un componente más colectivo y en formato de red. Ahora vemos que cada vez hay más investigación en ecología en la que se aborda el estudio de sistemas complejos, que se enmarcan en procesos de largo plazo (décadas) y a gran escala (cientos de km2). Se ha brincado de lo local a lo regional y a lo global.

     El impulso del Dr. Sarukhán ha sido útil para reconocer el papel protagónico que tiene la academia y el gremio de los ecólogos, para entender la severa crisis ambiental que los seres humanos estamos enfrentando. El desafío que tenemos los ecólogos de hoy y las nuevas generaciones, no es de ninguna manera menor al desafío que él enfrentó. El gran reto de hoy es el de la transversalidad, en el que nuestro objeto de estudio ya no es sólo el ecosistema, sino el socio-ecosistema integrado, esto es, se reconoce el carácter sistémico, complejo y de corte físico-biológico-social del mundo.

     En la ciencia trans-disciplinaria, la inteligencia detrás de la solución de los problemas ambientales no puede venir sólo de los científicos, sino también de los sectores involucrados en ella (productores, empresarios, políticos, educadores, etcétera). Los académicos participan como expertos en rigor, esto es, aportan conocimiento científico, y el resto de los involucrados participan como expertos en pertinencia, es decir, su experiencia orienta el sentido que debe seguir una parte de la investigación aplicada. En este enfoque no es suficiente la ciencia que busca posibles soluciones, sino que los académicos deben estar involucrados en ponerlas en marcha y en evaluar sus resultados, en un proceso de manejo y aprendizaje adaptativo.

     Estas nuevas directrices y enfoque epistemológico, conocidos como ciencias para la sostenibilidad (por ejemplo véanse Oikos= 7 y Oikos= 8) , están detonando programas internacionales como el Program for Ecosystem Change and Society (PECS). El PECS es un proyecto financiado por el Consejo Internacional para la Ciencia (ICSU) y la UNESCO y está dentro de la iniciativa conocida como Future Earth.

     Gracias al liderazgo visionario y entrega del Dr. José Sarukhán, la ecología en México es una ciencia pujante, rigurosa, comprometida y bien plantada en la arena internacional para afrontar todos los retos que surjan en el futuro. Sus colegas y alumnos hemos aprendido enormemente de él. Nos ha contagiado su pasión por la academia, su aprecio por la naturaleza, su compromiso por las generaciones futuras y su amor por México. Por todo ello, le estaremos siempre profundamente agradecidos.

Para Saber Más

      • Maass, J. M. y A. Martínez-Yrízar. 1990. Los ecosistemas: definición, origen e importancia del concepto. En: Ecología y Conservación. J. Soberón y C. Bonfil (Eds.). Número especial de la Revista Ciencias 4:10-20.
      • Maass, M., Jaramillo, V., Martínez Yrízar, A., García-Oliva, F., Pérez-Jiménez, A. y Sarukhán, J. 2002. Aspectos funcionales del ecosistema de selva baja caducifolia en Chamela, Jalisco. En: Noguera, F., Vega, J., García-Aldrete, A., Quesada, M. (eds), Historia Natural de Chamela. Instituto de Biología, UNAM. Pp. 525-542.
      • Maass, M, A. Martínez-Yrízar y J. Sarukhán. 2010. Investigación ecológica en cuencas hidrográficas. En: J. Carabias, J. Sarukhán, J. de la Maza, y C. Galindo (Coord.). Patrimonio Natural de México. Cien casos de éxito. México. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. Pp:220-221. (http://www.biodiversidad.gob.mx/pais/cien_casos/pdf/Cien%20casos.pdf)
      • Escobar, E., Maass, M. (Autores Responsables). Co-autores colaboradores: Alcocer, J., Azpra, E., Falcon, L., Gallegos, A., García, F, García-Oliva, F., Jaramillo, V., Lecuanda, R., Magaña, V., Márquez, E. Martínez-Yrízar, A., Muhlia, A., Rodríguez R., Zavala, J. 2009. Diversidad de procesos funcionales en los ecosistemas. En: Capital Natural de México. Capital Natural de México. Vol. I: Conocimiento Actual de la Biodiversidad. CONABIO, México. ISBN 978-607-7607-02-1.ranita20