Marisa Mazari Hiriart, María José Solares y Amy M. Lerner

Un grupo de alrededor de cincuenta alumnos de primer semestre del Posgrado en Ciencias de la Sostenibilidad (PCS) se sienta en el pasto para conversar sobre cómo integrar la ciencia con la sociedad. A pesar de la diversidad de formaciones e intereses, algo en común les emociona: la pasión por cambiar el mundo y llevarlo hacia trayectorias más sostenibles. Las aportaciones de los alumnos a la discusión reflejan un deseo genuino de atender problemas complejos de sostenibilidad, que van desde lo local hasta lo global. Hablan de límites planetarios, de cambio climático, de marginación, de seguridad alimentaria, de recursos naturales, de inequidad y pobreza. La motivación e inspiración de los alumnos se contagia y el facilitador de la discusión se entusiasma por el ánimo que reflejan. Todos revelan una honesta determinación por atender estos problemas con el fin de contribuir a mejorar el bienestar tanto social como ambiental para ésta y para futuras generaciones.

     Años antes, en 1998, investigadores motivados por un mismo interés lanzaron el conocido “contrato social de la ciencia”, publicado en la revista Science encabezado por Jane Lubchenco, en el cual se hacía un llamado a los académicos para que se involucraran tanto en la investigación como en la docencia, con el fin de priorizar y atender problemas de importancia para la sociedad y ayudar a mejorar las condiciones de vida, a disminuir el deterioro ambiental, a mantener y mejorar la capacidad de los ecosistemas en la Tierra para sostener las necesidades de la población mundial. Surgió entonces un movimiento que continuó apoyando estas ideas, lo que permitió que en 2011 Robert Kates iniciara una sección sobre el tema en la prestigiada revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). Ahí definía a las ciencias de la sostenibilidad como “un campo emergente de conocimiento que estudia las interacciones entre los sistemas naturales y sociales, y sobre cómo estas interacciones afectan los retos de la sostenibilidad: satisfacer las necesidades de las generaciones presentes y futuras, conservando los sistemas de soporte de vida del planeta”.

     Con estos sucesos inició la articulación de un nuevo enfoque que se conocería como ciencias de la sostenibilidad, mismo que ha tenido un fuerte impacto en el ámbito de la investigación y la formación de recursos humanos.

     A escala mundial surgieron programas educativos como las maestrías en Sustainability Science y Sustainable Natural Resource Management de la Universidad Estatal de Arizona (ASU por Arizona State University), la maestría en Sustainability Science de la Universidad de Leuphana, en Alemania, y la maestría y el doctorado en Sustainability Science de la Universidad de Tokyo-UNU, Japón. Desde entonces ha habido una expansión y replanteamiento de diversos programas de posgrado en el mundo, para ampliar la oferta de programas universitarios en temas de sostenibilidad. Paralelo a esto, ha aumentado la publicación de revistas y secciones en revistas dedicadas al tema, como PNAS, Sustainability Science, Sustainability y Nature Sustainability, entre otras.

     A pesar de la imperante necesidad e interés en formar profesionales en temas de sostenibilidad, sigue vigente el cuestionamiento sobre cuáles son las habilidades, herramientas y capacidades fundamentales con las que debería contar un egresado con formación en esta área. Los programas de sostenibilidad tienden a integrar el análisis de los aspectos sociales y biofísicos de un problema a través del trabajo participativo o comunitario, mediante un enfoque transdisciplinario (el involucramiento de actores no académicos en el proceso de investigación). Sin embargo, las diversas visiones y perspectivas que existen no permiten la creación de un currículo universal para los programas en sostenibilidad. Esto es, a la vez, un reto y una gran riqueza.

La UNAM y el Posgrado en Ciencias de la Sostenibilidad

A continuación, hablaremos sobre el caso del Posgrado en Ciencias de la Sostenibilidad (PCS), creado en 2015 en la UNAM. Después de tres años de operación y el ingreso de cuatro generaciones, un total de 271 alumnos, ofrecemos al lector una serie de reflexiones y discutimos los principales retos que hemos notado, tanto para estudiantes como para profesores y tutores. Estos retos constituyen oportunidades para mejorar la trayectoria del programa en la formación de profesionales en sostenibilidad tanto en México como en Latinoamérica.

Historia del Posgrado en Ciencias de la Sostenibilidad

PosgradoCS01Entidades participantes en el Posgrado en Ciencias de la Sostenibilidad, UNAM.El PCS es el programa más joven de la Universidad Nacional Autónoma de México. Fue aprobado por el Consejo Universitario el 24 de marzo de 2015, después de tres años de planeación y un año de presentaciones en 18 diferentes instancias académicas. Así, en mayo de 2015 se puso en marcha el Posgrado en Ciencias de la Sostenibilidad . Actualmente, cuenta con la participación de doce entidades universitarias y se imparte en Ciudad Universitaria y en Morelia (Figura 1). En el programa se ofrecen los niveles de Maestría y Doctorado, con seis campos de conocimiento y siete líneas de investigación.

     Desde el inicio, el proyecto recibió un gran apoyo por parte de las autoridades universitarias, y ha despegado con grandes expectativas. Los impulsores de este proyecto académico incluyeron al Dr. José Narro, como Rector de la UNAM, y miembros del Instituto de Ecología de la UNAM, como los doctores César Domínguez y Luis Antonio Bojórquez, las doctoras Ana E. Escalante y Marisa Mazari, actual coordinadora del Programa, y las maestras María José Solares y Lakshmi Charli Joseph (ver en Oikos= 9: Las ciencias de la sostenibilidad en las aulas de la UNAM). Desde la Secretaría de Desarrollo Institucional de la UNAM, con el apoyo del Maestro Javier de la Fuente, se convocó a múltiples entidades de la misma universidad y a funcionarios de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). Durante tres años, investigadores, profesores y algunos funcionarios de gobierno colaboraron a lo largo de ocho talleres para diseñar el programa, basado en necesidades reales de formación, puntos de vista desde diversas disciplinas y ámbitos. Es necesario mencionar el apoyo de la Dra. Hallie Eakin y del Dr. Charles Redman de ASU, con quienes se realizaron discusiones enriquecedoras dada su experiencia en el diseño de uno de los programas pioneros en ciencias de la sostenibilidad en Estados Unidos.

     En poco tiempo el Posgrado en Ciencias de la Sostenibilidad ha logrado atraer a jóvenes y profesionistas, algunos con varios años de experiencia en temas de sostenibilidad, preocupados por lograr un cambio en las condiciones actuales de pobreza, inequidad y deterioro de los sistemas socioambientales, pero con necesidad de fortalecer su formación académica en el área. Hoy este posgrado representa un desafío y una oportunidad, tanto para profesores y tutores como para los estudiantes, al tratarse de un campo emergente en el que aún falta mucho por construir, y que implica un trabajo y aprendizaje mutuo e interdisciplinario.

PosgradoCS02Figura 2. Cantidad de estudiantes del Posgrado en Ciencias de la Sostenibilidad, UNAM, que han participado en los diferentes concursos de admisión y los que han sido admitidos en los programas de maestría y doctorado.     En los cuatro procesos de ingreso a la fecha, se registraron 937 aspirantes, de los cuales 271 fueron aceptados, lo que representa apenas cerca del 30% de la demanda. La proporción de alumnos varía en las diferentes generaciones; entre 21-37% son de doctorado y entre 63-79% son de maestría (Figura 2). El 80% de los alumnos han contado con beca para realizar sus estudios, el primer año con apoyo de la UNAM y desde el 2016 con apoyo de CONACyT, fecha en que el Posgrado en Ciencias de la Sostenibilidad se incorporó al Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) de CONACyT como Programa de Reciente Creación. De la primera generación ya se han graduado un total de 30 Maestros en Ciencias de la Sostenibilidad, de los cuales siete ingresaron al Doctorado.

     Los alumnos proceden de muy diversas disciplinas, y varían de generación en generación.. La mayoría proviene de licenciaturas en Biología, Ecología y Ciencias Ambientales y en menor proporción, de Economía, Sociología, Antropología, Relaciones Internacionales, así como Ingenieros Ambientales, Civiles, y Químicos, entre otros. Esta diversidad de formaciones a nivel profesional permite el intercambio de ideas, conceptos y visiones, ayudando a generar estrategias para atender problemas de sostenibilidad de manera integral.

Reflexiones y lecciones sobre el Posgrado en Ciencias de la Sostenibilidad la UNAM

Disciplinariedad vs. interdisciplinariedad

Debido a que es un nuevo campo, los tutores y profesores del PCS en su mayoría no han sido formados en sostenibilidad; mucho de su conocimiento y experiencia lo han adquirido a través del trabajo interdisciplinario como parte de su carrera profesional, y ahora con el trabajo que desarrollan con los alumnos. Incorporar académicos con diversas concepciones de lo que es sostenibilidad no ha sido tarea fácil, ya que se requieren comités tutores integrados por académicos de diversas áreas, para facilitar proyectos y comunicación interdisciplinaria. Esto ha implicado un gran reto porque los tutores con formaciones y visiones desde diversas áreas disciplinarias han tenido que integrarse y orientar a los alumnos para construir propuestas con nuevos marcos teóricos y metodológicos. Esta interacción ha enriquecido la visión de los alumnos y de los propios tutores, logrando en muchos casos sinergias. Sin embargo, también se han presentado casos en que la integración no se logra, por lo que ha sido necesario modificar la conformación de los comités tutores. Sin duda, la apertura e interés de los tutores por incursionar desde diferentes perspectivas a los temas de sostenibilidad es fundamental para el Posgrado.

Involucramiento de tutores de diversas áreas

La riqueza de la investigación que se lleva a cabo en la UNAM ha permitido desarrollar los campos de conocimiento de la Maestría y líneas de investigación del Doctorado. El número de entidades y los tutores involucrados de la UNAM en el Programa son una muestra de la capacidad y fortaleza que existe en la Universidad para formar recursos humanos desde diversas áreas de conocimiento relacionadas con sostenibilidad. Sin embargo, un problema al que nos enfrentamos es que no existe un balance en cuanto a los tutores de las diferentes áreas, teniendo una menor participación desde las humanidades y las ingenierías.

Herramientas para profesionales en sostenibilidad

El Programa se creó como una opción para egresados de diferentes carreras que pretenden orientar su actividad profesional hacia las ciencias de la sostenibilidad. La variedad de disciplinas de los alumnos resulta muy atractiva, ya que gran parte de los trabajos que realizan durante el primer semestre lo hacen en equipos interdisciplinarios, lo que les permite enriquecer las discusiones y abordar los problemas desde diferentes perspectivas. Esto resulta ser una gran fortaleza para el Posgrado, sin embargo, representa también un reto ya que los alumnos no cuentan con una formación homogénea en cuanto a ciertos conocimientos básicos, principalmente de matemáticas y estadística, herramientas fundamentales para un buen desempeño durante sus estudios. Esto nos lleva a cuestionar la necesidad de aplicar otros criterios de evaluación para el ingreso, sin cerrar la opción a egresados que por su formación no cuentan con dichas herramientas.

Conclusiones

Los retos para lograr transitar a estados futuros más sostenibles son enormes, y requieren la formación de profesionales en ciencias de la sostenibilidad. Cada año ha habido más demanda para el ingreso a este Posgrado, lo cual muestra una verdadera necesidad e interés de jóvenes de México y Latinoamérica. Es claro que existe la demanda, el interés y la necesidad por un Posgrado en Ciencias de la Sostenibilidad, sin embargo, debe consolidarse y crecer paulatinamente de acuerdo con las posibilidades de profesores y tutores.

     Aún cuando existe una infinidad de retos por resolver, incluyendo la integración de diversos tutores con visiones distintas, así como alumnos con capacidades y conocimientos diversos, consideramos que vale mucho la pena invertir tiempo y esfuerzo para ir adaptando y limando las aristas que aún se perciben como parte de este gran reto. Los egresados de este posgrado han iniciado y ya empiezan a incorporarse en centros de trabajo como por ejemplo la agencia Alemana GIZ y la SEMARNAT, entre otros, estamos seguras que seguirán trabajando para el bien de un México más sostenible, con la intención de brindar una mejor calidad de vida para sus habitantes.

     Durante los tres años de vida del Posgrado, se han ido construyendo acuerdos entre disciplinas, articulando diferentes marcos teóricos y metodológicos para plantear nuevas propuestas y enfoques, formando profesionales, mejorando cursos, integrando comités tutores cuyos miembros interactúan entre sí. Todo esto hace que el entramado de profesionales con interés en Ciencias de la Sostenibilidad crezca, y se vayan atendiendo --en la medida de lo posible-- y proponiendo soluciones a diversos problemas en esta disciplina emergente. Estos serán los líderes del futuro, son quienes se incorporarán a los puestos de trabajo que demandan la solución de los problemas complejos que aquejan al mundo moderno.

     El Posgrado en Ciencias de la Sostenibilidad de la UNAM es una gran oportunidad innovadora que contribuirá al desarrollo de un mejor país, con el potencial de influir en Latinoamérica, y con la firme intención de que la sociedad transite hacia la sostenibilidad.

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