Mónica Ballinas

08Fig01Estamos viviendo una era donde ya se está tomando "en serio" la utilidad de la vegetación en la Ciudad de México (CDMX) para frenar los problemas que han traido consigo el calentamiento global, el consecuente cambio climático y por lo tanto el aumento de la temperatura del aire en el área urbana. La gente ahora dice conocer muy bien los beneficios que la vegetación urbana puede tener; esta información seguramente es obtenida de los medios, principalmente de los periódicos y de la televisión, pero sobre todo muchas noticias circulan a través de las redes sociales, que deben de ser utilizadas correctamente con responsabilidad y criterio para evitar obtener una información falsa o desfragmentada sobre el tema.

     El Gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo tiene como objetivo encaminar a la CDMX hacia la sustentabilidad y para ello propuso una acción llamada proyecto Reto Verde. Este proyecto tiene como propósito principal sembrar más de 10 millones de árboles y plantas en los primeros años de su gestión en puntos estratégicos de la ciudad; también propone una lista del tipo de vegetación que se plantará, dependiendo del área que se revegetará: suelo urbano, suelo de conservación o área natural protegida. Sin embargo, no se explica el por qué fueron seleccionadas estas especies vegetales ni cómo es escogido “estratégicamente” un camellón, una avenida o un área de conservación. Este tipo de información no se encuentra en la página del Gobierno de la CDMX (figura 1).

La sustentabilidad urbana

Si el gobierno de la Dra. Sheinbaum realmente trata de alcanzar la sustentabilidad en la CDMX (fecha de apoyo: 23 de septiembre de 2019), se requiere del implemento de los arreglos de vegetación considerando cuidadosamente las características de los árboles y demás plantas que se deben de sembrar en el ámbito urbano, para evitar “plantar por plantar”. Por ejemplo: en el caso de los árboles de Eucalipto (Eucaliptus camaldulensis), originarios de Australia, Víctor Barradas y yo, en el artículo The urban tree as a tool to mitigate the urban heat island in Mexico City: A simple phenomenological model, demostramos que es una espeie de muy baja transpiración por lo que no ayuda a disminuir la temperatura en el sitio en el que se planta. En el libro Los árboles de la ciudad de México de Lorena Martínez González y Alicia Chacalo también explican que con los vientos fuertes estos árboles se pueden desenraizar y caer, puesto que sus raíces son poco profundas, llegando a provocar accidentes muy serios. El Gobierno del entonces Distrito Federal reporta, en 2004, que además posee otras características como la de no permitir el crecimiento de otras especies a su alrededor debido a la competencia por recursos como el agua. Si bien es cierto que esta especie se introdujo a la ciudad para solucionar problemas que se tenían a finales del siglo XIX, tales como el "saneamiento" de la ciudad de las enfermedades palustres según lo relata Nina Hinke en La llegada del eucalipto a México, las experiencias y los conocimientos actuales permiten afirmar que no hubo una buena planeación a largo plazo. Hoy ya no hay duda de que los Eucaliptos no son una buena alternativa para reforestar ámbitos naturales en la Ciudad de México.

     Por otro lado, en Evaluación de Compuestos Orgánicos Volátiles en la Zona Metropolitana del Valle de México, Miguel Magaña y colaboradores, explican que las diferentes especies arbóreas, y la vegetación en general, liberan compuestos orgánicos volátiles (COV) que se ha comprobado reaccionan con los óxidos de nitrógeno emitidos por la combustión interna de los medios de transporte a gasolina y diesel y que, combinados con altas intensidades de radiación solar, producen ozono (O3). Este último compuesto es un gran problema urbano ya que provoca enfermedades respiratorias e irritación ocular en los seres humanos (por ejemplo véase la NOM-020-SSA1-2014). Erik Mata también reporta en Respuesta fotosintética de especies arbóreas al microambiente urbano, que en el medio ambiente daña la composición de las plantas.

     Aunque hay árboles que son capaces de retener ciertos contaminantes atmosféricos, de las 47 especies que se mencionan en la lista de plantas para revegetación en el suelo urbano de la Ciudad de México, del portal ciudadano del gobierno de la ciudad, y según la clasificación de Servicios Ambientales de la SEMARNAT de 2004, solamente algunos como el Fresno (Fraxinus uhdei) o las Jacarandas (Jacaranda mimosifolia), podrían proporcionar el servicio ecosistémico, o ambiental, de disminuir la temperatura y de absorber ciertos contaminantes atmosféricos. Los Ahuehuetes (Taxodium mucronatum), los Sicomoros (Platanus occidentalis), las Acacias (Acacia baileyana y A. melanoxylon), las Palmas (Washingtonia robusta y Phoenix dactylifera), los Encinos (Quercus virginiana y Q. rugosa), las Magnolias (Magnolia grandiflora que por cierto en la avenida Revolución se encuentran en muy malas condiciones), las Astronómicas (Lagerstroemia indica), los Árboles de Orquídeas (Bauhinia monandra) y los Cazahuates (Ipomoea muruco), son preciosos desde el punto de vista estético, pero no cumplen con los requisitos antes mencionados. En las demás especies sería cuestión de conocer su área foliar para entender mejor su papel biológico. De las especies arbóreas mencionadas en la lista, por ejemplo el Níspero (Eriobotrya japonica) cabría más en los “servicios de provisión” por ser frutal. Las demás encajarían en la categoría “servicios culturales” puesto que se vinculan más al embellecimiento de la ciudad, es decir no contribuyen con un potencial alto de purificar el aire, ni participan en la mitigación más eficiente del calor urbano. Realmente no satisfacen el aspecto “sustentabilidad” que le interesa promover al Gobierno capitalino.

Investigación sobre vegetación urbana

En la investigación The Urban Tree as a Tool to Mitigate the Urban Heat Island in Mexico City que realicé con Víctor Barradas, analizamos cuatro especies vegetales muy frecuentes en la Ciudad de México, como el Liquidámbar (Liquidambar styraciflua, especie nativa), el Fresno (especie nativa), el Trueno (Ligustrum lucidum, especie introducida) y el Eucalipto (Eucalyptus camaldulensis, especie introducida), en la cual construímos un modelo físico-matemático-ecológico sencillo que se enfoca en la reducción de la temperatura del aire urbano a través del incremento de la cobertura vegetal (figura 2). El modelo arrojó que, en un sitio de una hectárea con las características urbanas de la zona de la colonia Escandón, para reducir la temperatura del aire 1°C es necesario la presencia de 17 árboles maduros de trueno, mientras que se necesitan 8.6 fresnos, 16.2 liquidámbares o 42.9 eucaliptos. Como podemos ver, una vez más el Eucalipto es la especie menos eficiente en su potencial de “enfriamiento”.

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Reflexión

Por las razones que expongo, hago hincapié en que para plantar un árbol en la ciudad es necesario conocer, en primera instancia y a profundidad, algunas de las propiedades fisiológicas de la vegetación. Una cualidad que se debe buscar en primer lugar es que las especies cuenten con un 60% de “funcionalidad” al ser “sumideros del calor", para que den servicio de “refrigerantes urbanos” (comunicación personal con Víctor Barradas).

     Plantar por plantar, sólo por estar a la moda o para decir que se está contribuyendo a mejorar la calidad de vida de los habitantes en la ciudad ya no es viable porque no todos los árboles sembrados contribuyen a cumplir con el objetivo de “sostenibilidad”. El tiempo de vida de los árboles, que son los que juegan el papel biológico más importante en el ámbito urbano, es de muchos años, por lo que al sembrarlos, es necesario contemplar una acción encaminada hacia la mitigación del calentamiento global y por lo tanto disminuir el efecto del cambio climático. Es importante entender que los problemas de una ciudad, aparentemente locales, pueden volverse de carácter global puesto que la atmósfera es una entidad abierta ala escala del planeta.

     Con las investigaciones que se han llevado a cabo con respecto a la vegetación urbana, ver por ejemplo Los pulmones urbanos de Víctor Barradas y Rocío J-Seres de 1988 y Influence of a large urban park on temperature and convective precipitation in tropical cit . Es muy cierto que las plantas pueden ser un sistema de mitigación tanto de contaminantes atmosféricos como de calor, y también que pueden ser proveedoras de otros servicios ecosistémicos. Teniendo en cuenta ambas propiedades para seleccionar y sembrar las especies adecuadas lograremos encaminarnos verdaderamente hacia una ciudad sustentable. Esto se logrará, sí y sólo sí, se aprovecha la información científica estableciendo una relación productiva entre la Academia y el Gobierno de la CDMX y así garantizar que nuestro medio ambiente urbano realmente mejore hoy y para las futuras generaciones.

Para saber más

  • Bardón, R., Cámara, E., Cervigón, P., López, T., Ribes, MA, Fuster, F. 2019. Sistema de vigilancia e información del ozono troposférico 2018. REMASP. 1: 1-3.
  • Barradas, V.L. y J-Seres, R. 1988. Los pulmones urbanos. Ciencia y Desarrollo. Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, 78. ISSN 085-000-8
  • Criollo, C. R. Assar, D. Caceres y M. Prendez. 2016. Arbolado urbano, calidad del aire y afecciones respiratorias en seis comunas de la provincia de Santiago, Chile. Revista chilena de enfermedades respiratorias 32: 77-86.
  • Jáuregui, E.1990. Influence of a large urban park on temperature and convective precipitation in tropical city. Energy and Buildings. 15:457-463.
  • Mata, E. 2015. Respuesta fotosintética de especies arbóreas al microambiente urbano. Tesis de Maestría. Universidad Nacional Autónoma de México.
  • Martínez, L. y Chacalo, A. 1994. Los árboles de la ciudad de México. Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Azcapotzalco. Universidad de Texas, pp. 351. ISBN 9706205918, 9789706205919
  • SEMARNAT 2003. Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. 2003. Introducción a los servicios ambientales. ISBN 968-817-596-X
  • SMA. 2004. Secretaria de Medio Ambiente, Dirección General de Servicios Urbanos, Delegaciones Políticas del Distrito Federal, Compañía de Luz y Fuerza del Centro. Restauración de áreas verdes del Distrito Federal, informe de avances del programa de sustitución de eucaliptos en condición de alto riesgo