Rodrigo A. Medellín

¿Qué evidencia existe de que el SARS-CoV-2 haya sido transmitido de un murciélago a un ser humano?

  • No hay ninguna evidencia que demuestre que un murciélago (u otro animal) haya infectado al primer ser humano con SARS-CoV-2.

¿Qué posibilidad hay de que el coronavirus de los murciélagos nos infecte a los seres humanos?

  • Aún si alguien hubiera puesto al coronavirus de los murciélagos (el que tiene 96% de similitud con el SARS-CoV-2) en un humano cualquiera, este no nos podría infectar, porque la proteína S, es decir, la “llave que abre la cerradura de la puerta de la célula”, no es compatible con la membrana celular de los humanos y por lo tanto no puede entrar a nuestras células.

¿Cuál puede ser el origen zoonótico de este virus?

  • El número de seres humanos diagnosticados con COVID-19 ya pasa los cinco millones y sigue en aumento. TODOS son resultado de la transmisión de humano a humano, y solo uno, el primero, pudo haber sido infectado por algún animal, aún sin identificar. Los datos de este primer caso aun se desconocen. El virus SL-CoV de los murciélagos, el de los pangolines y las civetas, comparten un ancestro en el pasado con el SARS-CoV-2.

¿Qué podemos hacer para prevenir próximas pandemias de origen zoonótico?

  • La primera línea de defensa contra la próxima pandemia es la conservación de los ecosistemas y dejar en paz a la biodiversidad. En ecosistemas conservados, hay muchas especies de plantas y animales, y sus patógenos, pero viven todos en bajas densidades, es decir, están presentes pero diluidos y bajo control natural. Hay depredadores y competidores. Pero en ecosistemas fragmentados o deforestados o degradados, muchas especies desaparecen pero otras, las especies oportunistas (y sus patógenos) se convierten en súper abundantes, pues sus depredadores y competidores desaparecen. Así los patógenos encuentran las condiciones ideales para causar brotes de sus enfermedades.

Para solucionar la pandemia por la COVID-19 ¿sirve de algo exterminar a cualquier murciélago?

  • Matar animales, murciélagos o pangolines o cualquier otro, no resuelve ninguna pandemia. Regular y reducir el consumo ilegal, no sustentable, de carne de monte, probablemente ayudará en algo a prevenir o mitigar en algo la próxima pandemia. Muchas especies de murciélagos juegan papeles indispensables para los ecosistemas de todo el mundo. Exterminarlos provocaría daños incalculables a la naturaleza y a nosotros mismos.

¿Cuál puede ser la solución? Desde la perspectiva del ciudadano común.

  • Urge reducir nuestro consumo de carne de animales domésticos. El hacinamiento de gallinas, pollos, cerdos, reses y demás, crea condiciones ideales para la aparición de otras pandemias, como ha ocurrido en múltiples ocasiones con la influenza o gripe aviar. Debemos luchar para que los animales que consumimos vivan en condiciones más humanitarias y en densidades menores. La salud de ellos es nuestra salud. Además debemos erradicar el consumo no sustentable de especies silvestres, por ejemplo su tráfico ilegal como mascotas.

¿Qué papel deben jugar los gobernantes y tomadores de decisiones?

  • Esta es una severísima llamada de atención al mundo. Si no iniciamos ya las políticas públicas de desarrollo sólidamente basadas en el respeto al medio ambiente, si no detenemos la devastación de los últimos sitios intactos de biodiversidad, las pandemias se multiplicarán. Es necesario desarrollar protocolos y políticas para proteger el medio ambiente. De hoy en adelante viviremos en una nueva realidad en la que los políticos ya no pueden debilitar más las políticas de protección del medio ambiente y la biodiversidad. Ahí radica la seguridad de nuestra salud para el futuro. Todos debemos exigir el fortalecimiento de estas políticas. El futuro depende de todos los ciudadanos.

¿Qué papel puede jugar la ciencia para enfrentar la pandemia por SARS-CoV-2 y aportar soluciones?

  • La ciencia siempre ha sido el mejor instrumento para mejorar la vida de todos y tener un desarrollo sustentable. Desde la energía eléctrica hasta los alimentos que consumimos y las medicinas que nos curan, son producidas por la investigación científica. Pero México se ha rezagado en ciencia y casi siempre tenemos que importar tecnologías de otros países que sí la consideran como una actividad prioritaria. Hoy por hoy, las soluciones a la pandemia vienen de científicos de otros países y los mexicanos tenemos que estirar la mano. Ya vimos lo que pasó con los respiradores que el CONACYT supuestamente iba a desarrollar…

¿Qué retos enfrenta la conservación para el futuro?

  • Los retos son muchos y graves pero estamos a tiempo de resolverlos. Por lo pronto hoy todos debemos exigir el respeto al medio ambiente sin tapujos, sin corrupción y sin anteponer intereses económicos insostenibles. La falta de recursos para la conservación es crónica en México. Por esa misma razón, faltan científicas y científicos que puedan dedicarse a esa actividad de tiempo completo. Llegó el momento de dejar los miles de millones dedicados a proyectos obsoletos y absurdos como la refinería y el aeropuerto y dedicarlos a apoyar la ciencia y a contratar nuevos talentos. Tenemos a muchos jóvenes desempleados con gran potencial para contribuir al beneficio de la ciencia y del cuidado de nuestro capital natural.

Para saber más

Castro, M. 2020. Rodrigo Medellín sobre el COVID-19: Matar murciélagos no va a resolver nada. National Geographic Latinoamérica. 20 de abril, 2020.
Gómez Durán, T. 2020. En defensa de los murciélagos: resistentes a los virus, pero no a los humanos. Coronavirus. Mongabay Latam. 31 marzo 2020.
Radio UNAM. Programa Primer Movimiento. Mesa del día: Coronavirus, especies y conservación; conversamos con Rodrigo Medellín. Escucha a partir de 02:10:49.