Manuel Valdés-Alarcón, Ismael Cruz-Molina, Lizardo Cruz-Romo, Miguel Ángel Díaz-Castorena, Manuel Macías-Patiño, Felipe Ramírez-Ruíz de Velasco y Patricio Tavizón-García

Aguila01

El águila real

El águila real es una especie que vive en el hemisferio norte de nuestro planeta, y es una de las rapaces más grandes de Norteamérica. La Aquila chrysaetos, como se le conoce científicamente, puede llegar a medir hasta un metro de altura y 2.3 metros de la punta de un ala a la otra. Además, puede alcanzar una velocidad de 250 km/h cuando se lanza en picada por su presa y su visión se considera unas ocho veces más poderosa que la humana. A lo largo de la historia, esta especie ha sido un emblema para muchas culturas de todo el mundo. En México tiene un gran significado desde la época prehispánica, y su imagen ha quedado plasmada en nuestro escudo nacional. La podemos encontrar en el norte del país, en la Península de Baja California y en todo el Altiplano central. No obstante, durante los últimos años, los avistamientos de águila real se han incrementado en otros estados al sur de nuestro país. Específicamente en 2016, algunos autores las vieron en la Reserva de Tehuacán-Cuicatlán, que abarca parte de Puebla y Oaxaca. Posteriormente, en esta misma región, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) realizó avistamientos en el 2017, sin localizar aún los territorios de anidación. También llaman la atención dos acontecimientos relacionados con la distribución de esta águila: el registro histórico realizado por W.W. Brown en Amojileca, Guerrero en 1942 y, de acuerdo con el trabajo de tesis de Adolfo Navarro de 1998, el avistamiento de una pareja en el invierno de 1944 en la misma localidad. Estos dos eventos implicarían la ampliación de la distribución del águila real en México; sin embargo, después de esa fecha no se ha vuelto a ver a la especie en la zona, por lo que los ornitólogos discuten si Guerrero es parte de su distribución natural.

     Biológicamente, el águila real es un depredador que se encuentra en la parte alta en la cadena alimenticia y, por ello, regula las poblaciones de mamíferos de los cuales se alimenta, como conejos, liebres, comadrejas y zorrillos. Asimismo, se le considera una especie “sombrilla” o “paraguas”, es decir, que al protegerla se incide en la conservación de otras especies y/o en su hábitat, como sucede con el perrito llanero en algunas regiones del centro de México. En las colonias de los perritos conviven muchas especies que sirven de alimento a las águilas, y ello favorece la conservación de la biodiversidad de las zonas semiáridas del norte y centro de nuestro país. Además, utilizar al águila real como especie emblemática ayuda en la búsqueda de protección para áreas de gran importancia como el semidesierto Zacatecano.

Amenazas

El águila real está considerada en la NOM-059-SEMARNAT-2010 como una especie “amenazada”, debido tanto a su reducida población como a las amenazas que enfrenta. Patricio Tavizón, investigador zacatecano y coautor de este artículo, considera que, aunque una de las principales causas que han ocasionado la disminución de las poblaciones de águila real en México es el saqueo de huevos y polluelos, la más significativa es la pérdida del hábitat a causa de los cambios de uso de suelo, destinados principalmente para la agricultura. Los ecosistemas desérticos y los pastizales del altiplano mexicano, donde se distribuye la especie, se han visto afectados por las actividades humanas. Esto ha derivado en la pérdida y fragmentación del hábitat, y el paisaje se ha transformado en un mosaico de hábitats naturales, poblaciones rurales y urbanas y zonas de agricultura y ganadería. Estos cambios han provocado una pérdida de diversidad general que afecta a especies como el águila real, que requiere grandes áreas para sobrevivir y cazar, sitios adecuados para la construcción de sus nidos y, sobre todo, abundancia de presas que aseguren su sobrevivencia y éxito reproductivo.

La conservación del águila real en México

En México se han realizado varios esfuerzos centrados en la conservación de la especie. En la década de 1990, a raíz de la situación que enfrentaba el águila real y dentro del marco del Programa para la Conservación de la Vida Silvestre y la Diversificación Productiva del Sector Rural 1997-2000, se publicó el Proyecto de Protección, Conservación y Recuperación del Águila Real, elaborado con el apoyo del Subcomité Técnico Consultivo para la Protección, Conservación y Recuperación del Águila Real en México. Este proyecto tuvo como principal objetivo “lograr la protección, conservación, recuperación y reintroducción del águila real en su área de distribución histórica en México”. Al final conseguimos unir esfuerzos institucionales para coordinar las acciones de protección y conservación de esta especie y su hábitat, a escala regional, estatal, nacional e internacional. Estas acciones coordinadas han incrementado el conocimiento sobre su distribución actual a través de los registros de avistamiento y ubicación de nuevos sitios de anidación, y ha habido una mayor participación de las comunidades rurales donde habita el águila real.

     Con el fin de fortalecer la conservación del águila y disminuir las amenazas que afectan sus poblaciones, en 2007 la CONANP elaboró e inició la operación del Programa de Acción para la Conservación de la Especie (PACE): Águila Real (Aquila chrysaetos), en el marco del Programa de Conservación de Especies en Riesgo (PROCER), y definió estrategias y actividades específicas para conservar, proteger y recuperar al águila, sus hábitats y sus especies presa. A partir de este programa, diferentes instituciones académicas y asociaciones civiles nos unimos para instrumentar acciones centradas en la especie, con financiamiento del gobierno federal y de instituciones civiles y extranjeras.

Participación para la conservación del águila real

Aguila02Como parte de las sinergias institucionales realizadas en torno al PACE: Águila Real, en agosto de 2013 la asociación civil Espacios Naturales y Desarrollo Sustentable (ENDESU) se sumó a las acciones de conservación de esta especie a través del monitoreo, conservación, educación y difusión, para garantizar la recuperación del águila real en el largo plazo. Desde entonces, nuestro compromiso con esta especie nos ha llevado a trabajar en varios territorios del águila real, en particular los que se ubican en el desierto semiárido de Zacatecas. En esta región caracterizamos el paisaje de sus zonas de anidación, describimos el tipo de vegetación e identificamos las zonas de caza, las presas, y las principales amenazas que enfrentan los territorios. Además, hemos seguido y monitoreado los eventos reproductivos, con lo que se han podido implementar acciones orientadas hacia la reintroducción de las especies presa de las que el águila real se alimenta (perritos de la pradera, liebres, conejos y algunos reptiles). Esto promueve un mejor manejo del hábitat, que incluya su conservación y recuperación.

     Para poder realizar estas acciones, enfrentamos inicialmente un gran reto: dedicar mucho tiempo y esfuerzo a identificar los territorios de anidación (cada pareja protege un área para anidar, cazar y dispersarse que puede llegar a ser de 30 km2). Esto nos llevó a realizar numerosos recorridos durante varios meses del año, con lo cual logramos identificar 12 de estos territorios. Debido a la limitación de recursos financieros y técnicos, fue necesario priorizar y centrar los esfuerzos en el seguimiento de cuatro nidos activos, en los que se pudiera evaluar el éxito reproductivo observando el desarrollo de los polluelos y el cuidado de los padres hasta el comienzo de los primeros vuelos fuera del nido.

Acciones para la conservación del águila real

Hasta ahora, a nivel nacional, los esfuerzos por la conservación del águila real se han centrado en conservar los sitios de anidación y proteger el nido activo durante el periodo de reproducción. Sin embargo, las acciones para la conservación de un territorio de anidación del águila real son un problema de mayor complejidad, que debe contemplar distintos criterios y escalas. Es necesario asegurar cuatro elementos: 1. la protección del nido activo (donde el águila pone e incuba los huevos y cría sus pollos, 2. la existencia de sitios disponibles para construir nidos alternativos (la pareja de águilas los construye pero no los utiliza para reproducirse), 3. el buen manejo de las áreas de caza, y 4. la abundancia de especies presa que aseguren la supervivencia de los adultos y sus crías. De acuerdo con estudios realizados en otros países, el territorio de anidación del águila real se estima en unos 30 km2, por lo que para conservar a esta especie se requiere de un análisis de paisaje.

     ENDESU ha trabajado en el desarrollo de una estrategia para conservar los territorios de anidación del águila real, basada en un modelo de zonificación. Éste nos permite identificar de manera precisa el nido activo, los nidos alternativos, las áreas de caza y, de acuerdo con el análisis de paisaje, los sitios que requieren protección especial. También nos permite implementar buenas prácticas de manejo y producción, identificar las principales amenazas y trabajar de forma conjunta con las comunidades para disminuir su impacto negativo.

Zonificación y análisis de territorios de águila real

Aguila03Los territorios en los que hemos trabajado ya están caracterizados, y contamos con un diagnóstico integral del sitio. Esto nos permite plantear estrategias según el grado de conservación y la problemática social de cada localidad. Nuestro trabajo lo hemos desarrollado en tres territorios del estado de Zacatecas: Mazapil, la Sierra Fría y la Sierra de Zacatecas.

     El territorio de Mazapil es uno de los mejor conservados. Forma parte de las áreas para la conservación de la biodiversidad que el Gobierno del Estado de Zacatecas propuso en el plan de ordenamiento territorial para la cabecera municipal de Mazapil. La principal amenaza es la posible construcción de un camino para la exploración de la mina Peñasquito. En este territorio registramos un promedio de 1.7 aguiluchos por pareja en los últimos años.

     En el territorio de la Sierra Fría la vegetación se ha visto afectada por la actividad agrícola, el sobrepastoreo y la tala de los encinares para producir leña y carbón. Sin embargo, las características topográficas proporcionan excelentes sitios para la construcción de nidos alternativos. Durante cuatro años nuestro equipo le dio seguimiento a una pareja que se ha movido a tres nidos alternativos, en un radio de 2 km, buscando mejores condiciones para la caza en los valles intermontanos de la sierra. Durante ese tiempo, la pareja ha logrado criar a un aguilucho por año.

Aguila04     El territorio en la Sierra de Zacatecas se encuentra prácticamente inmerso en la ciudad. Presenta el mayor riesgo por los cambios de uso de suelo, la cercanía de la ciudad y la instalación de un parque eólico con 90 aerogeneradores; este parque no sólo constituye la principal amenaza para el águila real sino también para otras aves y murciélagos. El crecimiento urbano y la operación del parque eólico son un peligro significativo para ellos porque adultos y juveniles se pueden accidentar con las aspas que giran hasta 30 revoluciones por minuto, dependiendo de la velocidad del viento. En dicho territorio seguimos a una sola pareja que, a causa de los aerogeneradores, se desplazó a un nido alternativo ubicado a 4 km del anterior y ha producido menos de un aguilucho por pareja al año desde que le hemos dado seguimiento, lo que refleja el mayor grado de perturbación de su ambiente.

Nuevas tecnologías para monitorear águilas reales

Dada la amplia capacidad de vuelo que tienen las águilas reales, decidimos trabajar en el monitoreo de la especie haciendo uso de nuevas tecnologías, en este caso transmisores que emiten una señal que se envía a un satélite, el cual a su vez la reenvía a un servidor. De aquí se obtienen los datos de la localización del ejemplar. Así es posible monitorear el comportamiento, desplazamientos y dispersión del águila. El monitoreo se realizó en colaboración con investigadores nacionales e internacionales, con el aval de la CONANP.

     Los datos que aportan los transmisores son una herramienta valiosa que fortalece el proceso de planeación para la conservación. Conocer los desplazamientos del aguilucho durante los primeros meses de vuelo permite comprender mejor la forma en que las águilas se mueven por las diversas áreas durante sus primeros años de vida, así como identificar con mayor precisión las áreas de caza y los hábitats que utilizan. Permite, por lo tanto, realizar los ajustes a un modelo de zonificación y planear con las comunidades rurales las acciones para continuar trabajando por la conservación del águila real y la biodiversidad del desierto semiárido zacatecano.

Aguila05     Durante los primeros meses de vuelo, los aguiluchos utilizan, principalmente, las áreas abiertas de pastizales y matorrales o áreas de cultivo con buena disponibilidad de presas donde cazaban los padres. Además, se ha observado que algunas águilas de Zacatecas realizan movimientos exploratorios de más de 800 km. Esto es un hallazgo relevante, ya que a lo largo de estas distancias que usan para dispersarse se conectan distintas poblaciones de diferentes áreas geográficas. Esto tiene implicaciones positivas en la genética de la especie a escala continental.

     Los datos anteriores confirman la importancia de planear la conservación del águila a varias escalas. Por un lado, es importante que los esfuerzos en las regiones de anidación se orienten hacia mantener poblaciones de presas en buen estado de conservación y reducir la perturbación de los nidos, al menos durante las fases críticas de preparación y anidación. También se requiere trabajar la conservación a escala regional, es decir, se deben llevar a cabo procesos de planeación en los que se identifiquen y reduzcan amenazas en zonas como corredores de dispersión de ejemplares juveniles o migratorios, es decir, las áreas que utilizan estos individuos para moverse de un lugar a otro. Ello requiere la coordinación de autoridades federales y estatales y organizaciones civiles y académicas, en ambos lados de la frontera.

Águila real: especie sombrilla

Como ya se ha mencionado, la conservación del águila real requiere también de la conservación de su hábitat y de sus especies presa, más aún cuando las especies presa se encuentran en alguna categoría de riesgo, como es el caso del perrito llanero mexicano, listado en la NOM-059 en la categoría “En Peligro de Extinción”.

     El perrito llanero mexicano es uno de los principales alimentos del águila real y se considera clave para mantener la funcionalidad de los ecosistemas de pastizales del desierto Chihuahuense, porque las madrigueras de sus colonias aportan hábitat para muchas especies que ahí encuentran refugio y alimento, y sus actividades mantienen la salud del ecosistema. Esta especie se consideraba extinta en el estado de Zacatecas, pero, a partir de 2005, investigadores del estado y el equipo de especialistas de ENDESU se dieron a la tarea de recuperar las colonias de perrito llanero mexicano y las áreas de pastizales halófitos o salinos, en los sitios en los que se ha distribuido históricamente y que coinciden con los territorios de anidación del águila real.

     El éxito en la recuperación de estas especies no habría sido posible sin la participación activa de las comunidades rurales, quienes son los dueños de la tierra donde anida el águila real y habitan sus presas.

Las comunidades locales: motor principal de la conservación del águila real

Durante los recorridos en busca de los territorios del águila real visitamos una gran cantidad de comunidades rurales. A medida que recorríamos y ubicábamos los territorios activos de anidación, veíamos con sorpresa que la imagen del águila real se estaba perdiendo en la memoria colectiva de algunas comunidades. Sólo se concebía como un símbolo abstracto, por ser el escudo nacional, y no como un emblema de su propio entorno natural.

Aguila06

     La mayoría de los poblados son ejidos y comunidades agrarias que se ubican dentro de ecosistemas importantes y en buen estado de conservación, por lo que la participación de sus habitantes para conservar al águila real es sumamente importante. Ellos han sido, generación tras generación, los verdaderos guardianes de nuestro capital natural que permite la presencia de estas especies tan emblemáticas. Debido a lo anterior, uno de los objetivos de ENDESU es planear estrategias que involucren a la población local, no sólo desde el punto de vista conservacionista, sino para que se den cuenta de que la protección de la biodiversidad forma parte integral de las actividades productivas. Bajo esta perspectiva, es posible proponer alternativas viables que, además de generar ingresos, favorezcan la funcionalidad de los ecosistemas. Asimismo, se requieren acciones que involucren a los sectores agrícola y ganadero, por ejemplo, en colaboración con la SAGARPA a nivel federal, las secretarías estatales de fomento agropecuario y los dueños de la tierra en la implementación de buenas prácticas, principalmente orientadas a reducir los efectos de los agroquímicos y a mantener corredores de fauna. En este contexto, se ha identificado que el uso indiscriminado e irrestricto de ciertos agroquímicos daña a las águilas, ya sea por el consumo de presas envenenadas, que causa envenenamiento directo, o porque altera la calidad de los huevos, que se rompen en el momento de ser puestos o incubados. Asimismo, el cambio del uso de suelo para actividades agropecuarias reduce las áreas de cacería cuando no se acompaña de buenas prácticas de manejo. Estos son, actualmente, los principales retos que enfrentamos y que hemos asumido como compromiso para garantizar la permanencia del águila real, de su ecosistema y de las especies con las que interactúa.

El desierto semiárido de Zacatecas: biodiversidad y conservación

Durante la búsqueda de los territorios de anidación del águila real, fuimos redescubriendo la gran biodiversidad de la zona. Vimos aves, como la codorniz de Moctezuma y el tecolote llanero, mamíferos, como el cacomixtle, la zorrita norteña y el oso negro, y plantas, como la gran diversidad de cactáceas y algunas especies endémicas de pinos que viven en la zona. Todos estos organismos, en conjunto, forman una heterogeneidad de ecosistemas integrados en el semidesierto zacatecano. Adicionalmente, cada una de las comunidades rurales o pueblos tiene una gran riqueza cultural y comparte y aprovecha los recursos naturales del territorio del águila real, como un medio de subsistencia. Lo vemos en el trabajo con la lechuguilla para hacer cuerdas, los cabuches y flores de yuca para preparar alimentos, la colecta de las distintas variedades de orégano, entre muchos otros productos naturales, y los usos tradicionales de los recursos. Es importante que, por ello, se encuentre una forma de hacer sostenibles estas actividades para que tanto la fauna del lugar como los seres humanos puedan seguir cohabitando y aprovechando estas áreas.

     Uno de los esfuerzos más importantes que ENDESU ha realizado e impulsado es la conservación de la gran diversidad de especies y ecosistemas que se encuentran dentro del desierto semiárido de Zacatecas. Esta propuesta se le presentó a la CONANP en el 2012 para que se asignara esta zona como Área Natural Protegida, bajo la categoría de “Reserva de la Biosfera”. Por diversas razones la iniciativa no prosperó pero, sin duda, dicha propuesta debe retomarse para contribuir a los esfuerzos de conservación de esta valiosa región y del águila real, una especie tan simbólica de México.

Para saber más

  • Farías V., O. Hernández, M. del C. Arizmendi, O. Téllez, F. Botello, S. J. Olivares y M. Correa. 2016. Registro notable de águila real (Aquila chrysaetos) en la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán, Puebla, México. Revista Mexicana de Biodiversidad 87: 1153-1158.
  • Kochert, M. N., K. Steenhof, C. L. McIntyre y E. H. Craig. 2002. Golden Eagle (Aquila chrysaetos), version 2.0. En The Birds of North America (Poole, A. F. y F. B. Gill, editores). Cornell Lab of Ornithology, Ithaca, NY, EUA. https://doi.org/10.2173/bna.684
  • Lozano R., L. F. y H. Ávila. 2009. Águila Real. El símbolo nacional de México en riesgo. Instituto del Medio Ambiente del Estado de Aguascalientes/CONABIO/CONANP. Aguascalientes, México.