Paulina Arroyo Gerala

Formación e intereses académicos

Desde niña solo imaginé mi vida siendo Bióloga. Cuando era pequeña un grupo fue a mi escuela a platicarnos sobre especies en peligro de extinción y nos hablaron sobre la extinción del pájaro carpintero imperial. Recuerdo muy bien esa plática a pesar de que tenía ocho años porque, no voy a mentir, me quedé traumada. Desde ahí desarrollé un gusto por la naturaleza y sobre todo, por las cactáceas y su conservación. Mi sueño era convertirme en botánica, ese fue el plan hasta que entré a la carrera de biología en la Facultad de Ciencias. Durante la carrera se abrió un mundo de posibilidades y me di cuenta de que las plantas no eran lo mío y justo cuando llegó el momento de decidir a qué me dedicaría, nos fueron a platicar de mamíferos, entre ellos los jaguares. Fue así que llegué como alumna al Laboratorio de Ecología y Conservación de Vertebrados Terrestres, en donde cumplí uno de mis sueños: trabajar en la Selva Lacandona desarrollando mi proyecto de tesis, donde evalué el efecto de la modificación del paisaje en la composición y diversidad de mamíferos terrestres en áreas con distintos esquemas de conservación. Gracias a mi proyecto tuve la posibilidad de conocer gran parte de la Selva Lacandona y contribuir a su conservación.