Biodiversidad de Cozumel, tesoro en peligro

En la literatura hay diversas historias que se han creado alrededor de las islas. ¿Quién no leyó con interés la historia de Robinson Crusoe de Daniel Defoe?; o sin poder cerrar el libro, ¿la historia de la Isla de la Pasión de Laura Restrepo? Esta última hace un relato de la vida de los habitantes en la Isla Clipperton mientras fue territorio mexicano, que en la actualidad pertenece a Francia.

     Las islas oceánicas son tesoros de biodiversidad, no tanto por la cantidad de especies que viven en ellas, como sucede en las selvas tropicales, sino porque tienen muchísimas especies endémicas de flora y fauna. Por estar aisladas, en las islas la vida es extremadamente difícil por lo que las plantas y animales que ahí viven son además muy vulnerables, se pueden extinguir fácilmente y es difícil conservarlas. En las islas la extinción se asocia a diversos factores como poblaciones pequeñas, poca migración de individuos del exterior, perturbación del hábitat por fenómenos naturales como huracanes, entre otros. Pero también por factores asociados con el ser humano, siendo de los más importantes el cambio de uso de suelo, la deforestación y la introducción de especies exóticas. La acelerada destrucción del hábitat natural en islas como consecuencia de actividades humanas ha alcanzado un nivel sin precedentes; por ejemplo la mayoría de las extinciones de mamíferos en el mundo desde el año 1950 ha sido en islas. En México en particular, de un total de 146 especies endémicas de mamíferos,20% son insulares, distribuidas en 27 islas, de las cuales varias se han extinguido en décadas recientes, por ejemplo, seis roedores en islas de Baja California, y muchas otras están consideradas en peligro de extinción.

En el Caribe Mexicano: Cozumel

La Isla Cozumel, en Quintana Roo, es la más grande del Caribe mexicano. El nombre deriva del maya Cuzamil, ‘tierra de baja altura, de golondrinas’. Cozumel estuvo ocupada por los Mayas al menos desde 300 años a.C.. Asimismo, Cozumel alberga una diversidad biológica única e impresionante, que incluye cerca del 40% de la flora de todo el estado de Quintana Roo, 23 especies de anfibios y reptiles, 224 de aves, 15 de mamíferos terrestres y 24 de murciélagos, de las cuales al menos 31 son endémicas. En particular podemos mencionar dos carnívoros endémicos que son el coatí de Cozumel Nasua nelsoni y el zorrillo pigmeo Procyon pygmaeus, además vive el zorro enano Urocyon sp, el kinkajou Potos flavus, y tres roedores: Reithrodontomys spectabilis, Oryzomys couesi cozumelae y Peromyscus leucopus cozumelae.Todas ellas están clasificadas como amenazadas o en peligro de extinción y la última se considera ya extinta en la isla.

     Cozumel hasta muy recientemente había logrado mantener una densidad poblacional humana constante y, sobre todo, una densidad hotelera y de instalaciones turísticas moderada, muy acorde con un adecuado manejo de los recursos, en particular de agua dulce, siempre limitada en la mayoría de las islas. Asimismo, el uso moderado de los recursos había permitido mantener entre el 70 y el 90%de la isla con vegetación natural y baja perturbación, y en consecuencia se lograba conservar también su biodiversidad única. En la última década, sin embargo, se ha incrementado de manera alarmante el cambio de uso de suelo para la construcción de inmuebles, una marina y su infraestructura y tala de selva para ganadería, la ampliación a cuatro carriles de la carretera que rodea la isla. La pérdida de hábitat, aunado a las especies exóticas introducidas en la isla como perros, gatos y boas, está teniendo un efecto grave y significativo sobre las poblaciones de flora y fauna naturales. Nuestro grupo de trabajo ha realizado investigación en la isla desde hace más de 10 años; hemos registrado una disminución de más del 70% de las poblaciones de roedores y mamíferos medianos, y de varias especies de aves como el hocofaisán (Crax rubra griscomi). Existen muchas especies de las cuales todavía no tenemos información suficiente que permita hacer una estimación correcta de su estado de conservación.

Cozumel hoy y a futuro

En la actualidad hay sólo dos áreas protegidas en Cozumel: el Parque Nacional Arrecifes de Cozumel y el Refugio Estatal de Flora y Fauna de Laguna Colombia. La primera protege parte de la zona marina y la segunda, que se ubica en la zona terrestre, representa sólo el 2% de la isla. El laboratorio de Genética y Evolución, junto con otros grupos de investigación y Organizaciones no Gubernamentales, trabajamos en un estudio para el Programa de Ordenamiento Ecológico Local del Municipio de Cozumel, donde identificamos que entre el 60 y 70% de la isla tiene aptitud alta y muy alta para la conservación. Con base en ese estudio se definieron zonas prioritarias para conservar ecosistemas como manglares, cenotes, selva mediana y selva baja que, además, protegerían un alto número de especies de plantas y animales. Sin embargo, a la fecha no hay ninguna zona de conservación oficial específica para los ecosistemas terrestres de Cozumel. Nuestro trabajo demostró la urgencia de que en Cozumel se aplique un ordenamiento ecológico sustentado, para que el crecimiento urbano y turístico se haga de manera ordenada y con límites adecuados, y se decreten áreas para la protección de las zonas con mayor biodiversidad. Si no logramos conservar el inmenso tesoro que representa la flora y fauna terrestre de Cozumel, muy pronto habremos de añadir especies cozumeleñas, endémicas y no endémicas, a la lista de especies que permitimos que se extinguieran en nuestro país … y para el mundo.

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