Las ciudades son los nuevos laboratorios de la evolución

Traducción de: Michel Martínez

Publicado originalmente el 03 de enero de 2017 en Anthropocene Daily Science

De acuerdo con una investigación que se publicó a principios de enero en Proceedings of the National Academy of Science, las ciudades están impulsando cambios rápidos en la evolución de las especies de plantas y animales.

     Por lo general, pensamos que la evolución ocurre en lugares remotos, aislados o intactos, por ejemplo, las Islas Galápagos. Sin embargo, los nuevos hallazgos sugieren que los científicos no pueden entender la evolución, tal como ocurre en la actualidad, sin abordar el entorno urbano complejo que se está expandiendo.

     Un grupo internacional de investigadores examinó textos científicos en busca de información acerca de cambios en el fenotipo, es decir las características externas como la apariencia y el comportamiento, de especies que viven en ambientes distintos.

     Analizaron estos cambios en función de si las especies estudiadas vivían en un entorno urbano, otro tipo de medio ambiente influido por los humanos como las tierras de cultivo, o en áreas naturales. De forma global, su análisis incluyó 89 estudios que midieron más de 1,600 características de 155 especies.

     Los investigadores emplearon modelos estadísticos para determinar qué tan bien las variables urbanas explican los cambios observados en estas características en contraposición con otras variables. Descubrieron que los modelos que incluyen variables urbanas son más precisos que aquéllos que no. Esto significa que la urbanización es un motor clave de la evolución contemporánea.

     Sorprendentemente, sólo vivir en un entorno influido por el hombre tiene un efecto más bien moderado en las características de las especies. Sin embargo, el avance de la urbanización hace una diferencia mayor.

     Los investigadores exponen que “nuestra investigación muestra un claro indicador urbano, puesto que las tasas en el cambio de fenotipo son mayores en los sistemas urbanizados en comparación con los sistemas antropogénicos naturales y no urbanizados”.

     Las interacciones humanas, como por ejemplo la cosecha selectiva o una planta medicinal, y la incorporación de nuevos depredadores, presas y especies competidoras también estimulan el cambio evolutivo.

     Y las ciudades son lugares de novedosas presiones evolutivas, como las altas concentraciones de zinc alrededor de las torres de transmisión eléctricas que han resultado en el desarrollo de tolerancia al zinc en ciertas plantas.

     Los científicos advierten que los resultados podrían reflejar específicamente las especies implicadas en las investigaciones disponibles. Por ejemplo, muchas de las investigaciones involucran aves migratorias, especialmente en Europa, y estas especies no parecen cambiar mucho sus rutas de migración en respuesta a la expansión urbana. Pero otro tipo de especies y otras características podrían ser más afectadas considerablemente por la fragmentación de hábitats naturales producto de la urbanización.

     La investigación está entre las primeras en relacionar sistemáticamente las características que están cambiando en las plantas y animales urbanos con las funciones y servicios del ecosistema. Por ejemplo, la evolución de los organismos que funcionan como ingenieros de ecosistemas como las plantas de zonas pantanosas, los manglares y las praderas marinas podrían influir en el control de la comida en las ciudades costeras y su capacidad para adaptarse al cambio climático.

     En otras palabras, al construir ciudades también estamos acelerando los cambios evolutivos que podrían afectar la sostenibilidad de aquéllas ciudades más adelante. Lo que significa que el estudio de los efectos evolutivos de la urbanización no sólo es necesario para entender la evolución en un sentido abstracto, ya que el futuro de nuestra propia especie podría depender también de ello.

Fuente: Alberti M et al. “Global urban signatures of phenotypic change in animal and plant populations.” Proceedings of the National Academy of Sciences. 2017. DOI: 10.1073/pnas.1606034114

Versión en inglés: Cities are the new laboratories of evolution
Colaboración con la revista Anthropocene de Future Earth, EUA.
Imagen: Street art in London by Aida. Credit: Maureen Barlin via Flickr.

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